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MANUEL MATA





Coaching para alcanzar tus metas profesionales


“Cuando sabes lo que quieres y lo quieres con suficiente fuerza, siempre vas a encontrar la forma de obtenerlo.” (Jim Rohn)

Con esta cita comenzamos este artículo para destacar la importancia de una actitud positiva en la vida y de ser muy perseverantes para alcanzar nuestras metas. Si decides tomar la responsabilidad de tu vida y luchar por lo que quieres, seguramente te vas a encontrar con muchos obstáculos, por lo que vas a tener que aprender a controlar tus emociones y seguir adelante. También vas a necesitar ser consciente de las emociones de los demás, ya que tener éxito equivale también a saber relacionarte adecuadamente. Verás a través de este artículo cómo puedes abrir tu mente para conseguir tus objetivos profesionales.

Sal de la “zona de confort”

La actitud positiva sirve para afrontar la vida de forma más eficaz. Cuando nos enfocamos en las cosas positivas que tenemos o en sueños y esperanzas, más que en lamentos y temores o pensamientos negativos, nos sentimos mejor y tenemos más energía para avanzar en la vida. También cuando realizamos las actividades que nos gustan nos sentimos más contentos y satisfechos. Es de esta manera que podemos potenciar las emociones positivas como la alegría, la  motivación, el entusiasmo, la satisfacción y el amor.

Además de tener una actitud favorable a tu objetivo, va a hacer falta que pases a la acción y que demuestres que estás comprometido con lo que quieres. Es necesario que salgas de tu “zona de confort, haciendo lo que debes hacer, explorando el mundo y creando el camino apropiado para ti. Es normal que tengas miedo a los cambios, pero son ellos los que propician tu crecimiento personal y que en consecuencia pueda derivarse en mejoras profesionales.

Haz uso de la paciencia, aleja los nervios y el estrés y concéntrate en lo que te importa conseguir. Sé perseverante y no te desanimes, y disfruta de las nuevas experiencias. Nunca olvides que la vida es un viaje y que merece gozar de él, ya que en definitiva es lo único que verdaderamente tenemos. Como dijo un autor desconocido:

“No abandones un sueño por el tiempo que llevará, ¡el tiempo pasará igual!”

Gestiona las emociones

Lo principal es que tomes conciencia de tus emociones, porque te guste o no, algo te transmiten de ti mismo y de tus necesidades. Si además te das cuenta que los demás también tienen emociones, habrás dado un paso más que seguro te va a facilitar el camino en tu futuro profesional.

Además de tomar conciencia de las emociones, necesitas aceptarlas, incluso las negativas, como el miedo, la ansiedad, la ira, el enfado, la culpa, la envidia, la vergüenza y la melancolía. Lo que no aceptes no vas a poder resolverlo, así que te conviene aceptar que están ahí y que son tus emociones. De todas formas, no te identifiques con tus emociones, porque tú no eres ninguna de ellas.

Cuando aprendes a gestionar bien tus emociones y las de los demás, entonces encuentras que la vida social es más fácil, y logras conseguir lo que quieres más a menudo. Si escuchas a los demás, tienes más empatía y tratas de entender a la gente, entonces puedes relacionarte mejor: con más amabilidad, gentileza, amor, respeto y generosidad. De esta manera, también evitarás los conflictos que ocurren tan frecuentemente en el trabajo por no intentar entender a los compañeros, subordinados o jefes.

Sin embargo, comprender no significa compartir ni tener que hacer siempre lo que los demás te piden, ni mucho menos cuando se trata de algo que deben hacer por ellos mismos. Recuerda no abandonarte nunca a ti mismo ni dejar de quererte esperando que sean los demás quienes lo hagan. Reflexiona un poco con este mensaje de Jim Rohn:

“Yo solía decir, “Si te ocupas de mi, yo me ocuparé de ti.”  Ahora digo, “Me ocuparé de mi si tú te ocupas de ti, por mi.”

Abre tu mente

Bárbara Fredrickson nos comenta algo muy revelador: “Los investigadores han demostrado que el ser positivo abre nuestras mentes y produce que podamos ver el mundo de manera diferente. Cuando inyectamos positividad nuestra visión aumenta, cuando inyectamos negatividad nuestra visión se encoge”.

Me refiero ahora al famoso estudio de Bárbara Fredrickson (1998, 2001) en el que se concluye que las emociones positivas proveen los siguientes beneficios:

  • – Mayor creatividad, con más capacidad de ver nuevas opciones, nuevos puntos de vista, etc.
  • – Más flexibilidad y eficiencia, para poder adaptarse mejor y adoptar diferentes comportamientos en la resolución de problemas.
  • – Aumento de la capacidad para resistir el estrés y recuperarse más rápidamente
  • – Mejora de nuestra salud: sentir emociones positivas y reducir las negativas es bueno para nuestro cuerpo y nuestra mente, lo que se traduce en mayor bienestar y calidad de vida.
  • – Facilidad para establecer vínculos sociales, ya que las emociones positivas nos hacen más abiertos, más receptivos, con más deseos de estar con otros, más cooperativos y con más ganas de ayudar a otras personas.

Teniendo en cuenta todos estos beneficios, queda clara la importancia que tiene la gestión de nuestras emociones en el día a día de nuestra vida profesional y también personal.

Abrirse al mundo y descubrir tus deseos y pasiones solo va a ser posible si optas por ser positivo y cultivas una mente abierta. Si no tienes claro tu futuro profesional, no has encontrado todavía tu vocación, y en última instancia no sabes cuál es tu misión en la vida, tendrás que abrir la mente a todas las posibilidades para poder escoger libremente aquella opción que te llegue profundamente.

Un Coach te puede guiar en el proceso de gestión emocional y orientación profesional para prepararte un futuro profesional brillante. No lo dudes, tu éxito estará conectado con lo que te guste hacer y se te de bien. Si no te tomas tu tiempo para conocerte mejor y ganar autoconfianza con el fin de creer en ti mismo y en tus sueños, perderás mucho tiempo y dinero en tu vida dedicándote a cosas que no te harán feliz.

Aquí te dejo apreciado lector esta cita de Brian Tracy en la línea de lo que acabamos de ver:

“Una persona promedio con talento promedio, ambición y educación, puede superar al más brillante genio de nuestra sociedad, si tiene metas claras y definidas.”

Puedes leer a Manuel Mata en su sitio web.

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